
El miércoles de Ceniza es el primer día de la cuaresma en los calendarios litúrgicos católicos, protestantes y anglicanos. Se celebra cuarenta días antes del inicio de Semana Santa, es decir, del Domingo de Ramos. Este día cae en diferentes fechas año a año, de acuerdo a la fecha móvil de Pascua. Puede acontecer entre el 4 de febrero y el 10 de marzo. Cuando en el siglo IV, se fijó la duración de la Cuaresma en 40 días, ésta comenzaba 6 semanas antes de la Pascua (Para calcular la fecha de la Pascua se usaba el computus), en domingo, el llamado domingo de "cuadragésima". Pero en los siglos VI-VII cobró gran importancia el ayuno como práctica cuaresmal. Y aquí surgió un inconveniente: desde los orígenes nunca se ayunó en día domingo por ser "día de fiesta", la celebración del día del Señor. Entonces, corrieron el comienzo de la Cuaresma al miércoles previo al primer domingo

El pasado 9 de marzo, Monseñor Luis Bergonzi Moreno celebró el miércoles de ceniza de este año 2011. El ritual que se celebra el miércoles de ceniza hace recordar a los hombres que "polvo eres y en polvo te convertirás". Los feligreses y creyentes católicos acudimos a la iglesia a una celebración donde el sacerdote menciona esta frase y marca con una cruz de ceniza la frente de todos. El miércoles de ceniza implica abstinencia, pues se conmemora y se abre un período de ayuno y de recordatorio de la caducidad humana, que posteriormente se cerrará con la celebración de Semana Santa, donde se recuerda la pasión, resurrección y gloria de Jesucristo. La ceniza procede de los ramos bendecidos el Domingo de Ramos, del año anterior, siguiendo una costumbre que se remonta al siglo XII. La fórmula de bendición hace relación a la condición pecadora de quienes la recibirán.
Origen de la costumbre
Antiguamente los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios. En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un “hábito penitencial”. Esto representaba su voluntad de convertirse. En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.


Les pidió a los jóvenes que se dejen seducir por María siempre Virgen para ser todos de Jesús que “hoy se da a ustedes en el Sacramento amoroso de la Eucaristía, donde late por amor a nosotros pobres pecadores el Corazón más tierno del Universo, que es el de Jesús”. Al final hubo una cena en la plazoleta frente a la Catedral, de la que participaron familiares y amigos de los nuevos cristianos.



Fieles de la Hermandad de san Miguel Arcángel con los atavíos típicos


Del 4 al 8 de julio participaron nuestro Primado y también Mons. Carlos Vich Pizarro y clero de la I.C.A.A. de los festejos del grito de libertad religiosa de parte de San Carlos Duarte. En La catedral de Río de Janeiro junto a la tumba que guarda sus gloriosos restos el día 6 de julio se celebró la misa de acción de gracias, precedida por el Excelentísimo Dom Josivaldo Pereyra de Oliveira, y concelebrada por el Episcopado Nacional brasilero, Mons. Eduardo Aguirre, Presidente de la CICAM y Obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas y fieles que participaron. Había presente representantes de distintos lugares del mundo que difunden por el orbe el carisma de San Carlos Duarte. Al final todos los Obispos con una vela encendida renovaron la fe católica y apostólica y el compromiso de mantener vivo el carisma carlista.
Momento solemne del Pontifical presidido por el Excelentísimo Dom Josivaldo Pereira de Oliveira, Presidente de la ICAB y sucesor de San Carlos


